
El frío en un garaje con corrientes de aire no solo es incómodo, sino que también dificulta el uso de las manos. Cuando los dedos están rígidos, cada giro de la llave se convierte en una tarea difícil, y los ajustes precisos se alargan indefinidamente. Un calentador de exterior montado en la pared, que emite calor por radiación infrarroja, cambia esta situación: calienta directamente a las personas y a las herramientas, y no al aire vacío.
¿Qué hay bajo la cubierta? Hemos diseñado este calentador para que funcione con elementos de radiación infrarroja de onda corta. El calor emitido viaja a la velocidad de la luz, y en cuestión de segundos comienza a calentar la piel y las superficies de trabajo. No hay necesidad de esperar a que la habitación se caliente. Elija el modelo de 1500W o 2000W, compatible con circuitos de 120V. Es compacto, por lo que mantiene libre el espacio en el suelo. Está diseñado para uso en exteriores, con un grado de protección IP que lo hace resistente a la humedad y al polvo. El tubo de cuarzo sellado permite que el calentador funcione sin grietas, incluso con cambios bruscos de temperatura. Para un mejor control, cuenta con un termostato ajustable, además de protección contra vuelcos y sobrecalentamiento.
¿Por qué funciona bien en un garaje? Las estaciones de trabajo en un garaje están expuestas a corrientes de aire: puertas abiertas, huecos en las paredes… El calor generado por los calentadores convencionales se dispersa rápidamente. En cambio, la radiación infrarroja actúa directamente sobre lo que realmente importa: las herramientas y las superficies de trabajo. De esta manera, las manos permanecen ágiles, lo que permite realizar tareas más rápido y reducir errores. Además, al estar montado en la pared, no interfiere con los carros o elevadores utilizados en el garaje.
¿Qué hay que tener en cuenta? La instalación es sencilla, pero asegúrese de contar con un tomacorriente adecuado y de ajustar la altura de montaje para obtener una distribución uniforme del calor. Una altura de 7 a 9 pies es adecuada en la mayoría de los garajes. La radiación infrarroja es direccional, por lo que debe orientar el calentador hacia la superficie de trabajo. Si su área de trabajo es grande, utilice varios calentadores. Verá un brillo cálido proveniente del calentador; eso es normal, ya que forma parte de cómo la radiación infrarroja proporciona un calor rápido y preciso.