
Mantener a las personas calientes cuando hace frío: Un vistazo a los calentadores infrarrojos IP65
Si alguna vez has intentado calentar un patio al aire libre o un vestuario húmedo con un calentador estándar, sabrás cuán difícil es hacerlo. En realidad, lo que se intenta es calentar el aire, pero este simplemente se dispersa. Es una pérdida de dinero y de tiempo.
Por eso utilizamos calentadores infrarrojos de onda corta. En lugar de luchar contra la brisa, estos calentadores emiten calor directamente hacia la persona. Es instantáneo: en un segundo estás temblando en un vestuario húmedo, y al siguiente ya te sientes cálido.
La magia del calor instantáneo
La mayoría de los calentadores necesitan tiempo para entrar en funcionamiento. Pero no estos. La radiación de onda corta genera calor casi de inmediato, tan pronto como se enciende el aparato. Estos calentadores cuentan con una alta densidad de vatios, lo que significa que el calor no solo permanece en la superficie, sino que también penetra en la ropa y en la piel. Es como estar bajo el sol en una mañana fresca de octubre.
Lidiando con la humedad
Seamos honestos: el agua y la electricidad son una combinación problemática. Si colocas un calentador en un gimnasio húmedo o debajo de un toldo en lluvia, no puedes permitirte cortocircuitos.
Sellamos todo: los cables, la carcasa, todo el conjunto, según los estándares IP65. En términos simples: el polvo no puede entrar, y si alguien lo moja con un chorro de agua a baja presión, el aparato seguirá funcionando sin problemas. También utilizamos aleaciones resistentes a la corrosión para el marco, así que no tendrás que preocuparte de que el aparato se oxide después de varios inviernos húmedos.
Algunas cosas a tener en cuenta
La instalación de estos calentadores es bastante sencilla; se adaptan perfectamente a la mayoría de las redes eléctricas industriales. Pero hay que ser cuidadoso con su ubicación. Dado que el calor es muy intenso y localizado, no se pueden colocar en cualquier lugar. Si se montan demasiado cerca del suelo o en rincones estrechos, podrían derretir algún elemento plástico o, peor aún, quemar a alguien. Asegúrate de que tus disyuntores puedan manejar ese pequeño aumento de energía cuando los aparatos se encienden.