
Dejen de permitir que el frío arruine sus ganancias en su área de comedor al aire libre. Es una situación frustrante: un hermoso espacio para comer al aire libre quedando completamente vacío, solo porque la temperatura ha bajado. La mayoría de las personas intentan solucionar este problema con calentadores convencionales que calientan el aire. Pero el problema es que el viento se lleva ese calor. En realidad, estás tratando de calentar todo el barrio.
Por eso usamos radiadores de ondas cortas infrarrojas. En lugar de luchar contra la brisa, estos rayos llegan directamente a la piel y la ropa de los invitados. Se siente como si estuvieran sentados al sol en un día de primavera. Cuando la gente realmente se siente cómoda, no se apresuran a entrar. Se quedan más tiempo allí. Piden otra ronda de bebidas o un postre que no tenían previsto pedir.
Configuración adecuada No basta con instalar estos dispositivos en el techo y esperar lo mejor. Por lo general, optamos por unidades resistentes al agua, hechas de oro o fibra de carbono, para que un poco de lluvia o nieve no dañe el sistema.
Luego está la altura. Aquí es donde la gente suele equivocarse. Si los instalas demasiado alto, el calor desaparece antes de llegar a la mesa. ¿Demasiado bajo? Tus invitados se sentirán como si estuvieran en un horno. Se necesita ajustar un poco para encontrar ese equilibrio perfecto, donde sea cálido pero no sofocante.
El problema “oculto”: la electricidad El problema es que el calor necesita mucha energía. Si intentas conectar diez calentadores en un mismo circuito, los interruptores se apagarán tan pronto como llegue el momento de mayor uso. He visto a muchos dueños ahorrar en los cables, solo para descubrir que las luces son tenues y el calor insuficiente, debido a la baja tensión. El panel eléctrico debe poder manejar la carga, de lo contrario, toda la inversión será en vano.
¿Vale la pena? La matemática es bastante simple. Si unos pocos calentadores permiten que cuatro mesas permanezcan ocupadas durante un período frío, la inversión se recuperará en un par de fines de semana. Deja de tratar tu área de comedor al aire libre como un lujo estacional y comienza a considerarlo como una fuente de ingresos todo el año.