
Cómo lograr una corteza de pan perfecta con lámparas infrarrojas de 110V
¿Alguna vez ha sacado un pan del horno y ha encontrado que la parte inferior estaba quemada, mientras que la parte superior seguía sin estar dorada? O quizás la textura del pan no era la deseada. La mayoría de las veces, eso no se debe a un problema en la receta, sino a un problema de temperatura.
Cuando la temperatura del horno varía mucho, el pan se ve afectado negativamente. Por eso utilizamos lámparas infrarrojas de 110V. En lugar de esperar a que toda la cavidad del horno se caliente, estas lámparas aplican calor directamente sobre la masa del pan.
Por qué funciona esto
Piense en un elemento calefactor estándar: es un trozo grande de metal que tarda en calentarse. Una vez que está caliente, sigue así incluso después de apagarlo. A esto lo llamamos “cocción residual”, y suele ser lo que causa que la parte inferior del pan se queme.
Las lámparas infrarrojas son diferentes. Utilizan radiación de onda corta que penetra directamente en la superficie de la masa. Lo mejor es que, en cuanto el termostato alcanza la temperatura deseada, el calor cesa inmediatamente. Sin calor residual que pueda dañar la corteza del pan.
Configuración
Estas lámparas utilizan envolturas de cuarzo para manejar el calor. Utilizamos voltaje de 110V, por lo que pueden conectarse directamente a la red eléctrica doméstica o comercial. No hay necesidad de realizar modificaciones eléctricas complejas.
Si las combina con un controlador PID, podrá ajustar perfectamente la temperatura. Un consejo: si reemplaza un elemento calefactor antiguo por una lámpara infrarroja, asegúrese de que haya una línea de visión clara hacia la lámpara. Si algo bloquea la luz de la lámpara, esta no funcionará adecuadamente. Es importante que haya un camino directo hacia el pan.
Desventajas
Nada es perfecto. Aunque se obtiene una precisión alta, se pierde algo en términos de durabilidad. Estas lámparas no durarán tanto como los elementos calefactores tradicionales.
También son algo delicadas. Un aumento repentino de voltaje puede dañarlas, y odian completamente la grasa. Si hay grasa en el vidrio de cuarzo, se crea un punto caliente que puede hacer que todo el tubo se agriete. Manténgalas limpias.
Además, revise bien las rejillas de ventilación. Estas lámparas generan mucho calor en un solo punto, y no queremos que eso dañe el marco del horno.