
Cómo lograr la temperatura ideal para su panadería
Si tiene una cocina automatizada, sabe que no basta con simplemente suministrar calor al horno. A veces, es necesario lograr ese color dorado perfecto en la corteza del pan, o bien que la temperatura vuelva a su nivel normal inmediatamente después de introducir una nueva masa en el horno.
Aquí es donde entran en juego las lámparas de infrarrojos de onda corta. No se trata de las típicas bombillas; son emisores térmicos de alta eficacia, que se conectan directamente a los circuitos de control PLC o PID.
Hacer que el calor responda a sus necesidades
El verdadero truco aquí es el tiempo de respuesta. Con la cocción por convección convencional, el calor permanece en el lugar durante cierto tiempo. Pero con los infrarrojos, todo es diferente: se trata de radiación. En cuanto el controlador interrumpe el suministro de energía, el calor desaparece de inmediato.
Utilizamos relés de estado sólido para lograr esto. Esto permite un pulso rápido de calor, lo cual es muy útil. ¿Por qué? Porque evita ese problema molesto en el que la parte superior del pan se quema mientras la parte central sigue cruda.
Ajustar el hardware adecuadamente
Cada horno es diferente, por lo que no existen soluciones universales. Ya sea que necesite un tubo de 200 mm o uno de 500 mm, lo fabricamos para adaptarse a sus necesidades específicas.
Una cosa importante a tener en cuenta es el equilibrio entre los vatios y la tensión eléctrica de su planta. Claro, más vatios significan más calor, pero también ejercen una mayor presión sobre los cables. Incluso podemos personalizar los revestimientos del vidrio de cuarzo, lo que nos permite ajustar cómo llega el calor a la masa, asegurándonos de que penetre a la profundidad adecuada.
Las trade-offs (y cómo evitar problemas)
El problema es que estas lámparas generan una gran cantidad de energía en un espacio muy pequeño. Si se colocan demasiadas en una misma área, se pueden causar problemas. Podría dañarse la estructura del horno o se podrían dañar los sensores. Es necesario tener cuidado con los protectores térmicos y los ventiladores de refrigeración para mantener la temperatura bajo control.
Y, por favor, no escatime en los cables. Utilizamos conectores reforzados, ya que los transportadores vibran mucho. Si una conexión se afloja, puede generar arcos eléctricos que dañen los conectores en cuestión de días. Es un detalle pequeño, pero marca la diferencia entre un funcionamiento sin problemas y reparaciones urgentes en medio de la noche.